Fue vendedor ambulante, herrero, fabricaba toldos y manejó un boliche bailable. Ahora, Ricardo Caruso Lombardi también puede decir que es periodista (“Me recibí y tengo el carnet, eh”), técnico de fútbol –hoy sin club- y también “ídolo de los niños, je”. Olé escucha la carcajada de este personaje popular y constata la veracidad de sus dichos: en apenas 50 metros de caminata juntos, el hombre es buscado para sacarse selfies o grabar algún video no menos de cinco veces. “¡Me piden más fotos que a Gallardo!”, cuenta mientras posa para la lente del fotógrafo y posa de mil maneras a la vera de esa piscina gigante del complejo Solanas, en Punta. Le gusta la exposición, el reconocimiento de la gente, pero también hablar de la pelotita… Y por eso interrumpe sus vacaciones en familia y arranca…

-¿Cómo ves al fútbol argentino?

-Regular. Hay momentos en los que hay equipos que ves de una manera especial porque mejoran como Racing, o Boca antes de salir campeón. Los demás, muy irregulares. Parece como que no podemos mantener la categoría en los equipos. Salvo algunos que jugaron bien, caso Defensa y Justicia, el resto estuvo muy equiparado. Salen mucho a cuidarse, no a arriesgar. A nuestro fútbol lo veo aplacado, muy tranquilo…

-¿Le hace falta un Caruso?

-Y, puede ser. Mirá, yo hace 25 años que estoy dirigiendo y lamentablemente en la última parte me fue mal (se refiere a Tigre). Algunos me catalogan de loco, de vendehumo. Y la verdad es que mucho no me equivoco, eh: todos se reían cuando proponía a Kannemann para la Selección hace cinco meses. Se me cagaban de risa porque pedía a Marcone, y hoy juega en Boca. Me parece que algo debo entender, ¿no? Este fútbol es muy envidioso: molesta si vos dirigís a un equipo, si estás en una radio, si salís por televisión, si te hace nota todo el mundo, si estás en un lugar vacacionando y te piden doscientas millones de fotos… Soy un tipo que molesta porque soy muy natural.

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-Al principio se te valoraba y te buscaban como el salvador cuando las papas quemaban y ahora decís que molestás. ¿A qué se debe?

-¡Ah, viste! Once años seguidos dirigiendo en Primera, de los cuales peleé 11 descensos seguidos y no es fácil, eh. Y a mí todos me saludan y valoran por lo que hice. Pelear un descenso te arruina, eh. Vivís con una presión constante, un calvario.

-¿Pero sentís que te hicieron la cruz?

-Mirá, yo no tengo conflictos. Sólo molesta que diga verdades. Soy un tipo bastante crudo para hablar, y ésa es una de las cosas por las cuales la gente me quiere: soy directo, no ando con filtros. No le debo nada a nadie ni tengo que quedar bien con nadie. El que me critica siempre lo hace por atrás, nunca de frente. Mirá, a mí me estuvieron sondeando ahora tres o cuatro equipos de acá, que me necesitaban y me querían, pero de golpe pararon.

-¿Y a qué pensás que se debe?

-Bueno, eso es lo que tengo que averiguar. ¡Pero lo voy a hacer, eh! Quizás el hecho de haberme metido con el tema del gremio de los técnicos (ver aparte) puede que haya molestado a gente que pueda tocarles intereses, pero yo simplemente quiero que los técnicos tengan lo que les corresponde.

-Hablando de técnicos, ¿bancás a Alfaro sobre cómo se manejó para llegar a Boca?

-Mirá, hay un tema importante: el dirigente está preparado para echarte, nunca para que te vayas. O sea, los dirigentes esperan a ver cuándo te pueden rajar. Vos fíjate el Mellizo todo lo que sufrió… Salió dos veces campeón del fútbol argentino y llegó a una final de Libertadores… ¿Estamos jodiendo? Estuvo primero mil años y todavía lo discuten. Acá, salvo Gallardo, el resto de los técnicos están a merced de los dirigentes. Entonces cuando te pasa lo de Alfaro… Él tiene mi edad (56) y viene del Ascenso como yo, le gustan los jugadores como yo. Somos muy parecidos. Los partidos entre Alfaro y yo sabés lo que eran…

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-¿Todos cero a cero?

-Pero le costaba a él, eh… Él me cargaba y me decía “no te puedo ganar”, hasta que el año pasado me ganó 1-0 el partido en Gimnasia con Huracán. No nos queríamos enfrentar porque jugábamos igual. Pero bueno, volviendo a la otra pregunta: ¿cuántas veces le iba a llegar otra chance de Boca? Nunca más… -O sea, vos habrías hecho lo mismo.

Caruso en Punta. Foto: Rafael Mario Quinteros

-¿Y cómo no la va a aprovechar? Muchos se enojan porque los técnicos se van con contrato firmado, ¿y las veces que te echan con contrato? De eso nadie dice nada, eh.

-¿Y cómo pensás que le puede llegar a ir a Alfaro? Digamos que es un DT que en los papeles no encaja en el ADN de Boca en cuanto al juego… -Pero va a jugar bien porque los jugadores los tiene. ¿Y qué se va a ver? Un 4-4-1-1. Eso lo tiene que hacer porque Tevez no puede jugar de 9: tiene que jugar al lado del 9. Jugás con dos carrileros por afuera, Pavón o Villa; un doble cinco con uno de salida y otro de marca. Y otra cosa: Marcone no es Nández, están todos equivocados. Nández es un jugador por afuera, más fuerte; Iván es el puesto de Barrios: juega muy bien con los pies pero marca, quita y tiene bastante juego aéreo. Para mí, Marcone es un jugador bárbaro y se lo dije en Arsenal: “El día que te pongas bien, la rompés toda”.

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-¡Ya le armaste el equipo a Alfaro!

-No, pará. Alfaro es un gran entrenador, sólo estoy diciendo lo que me parece. A ver, un técnico no se puede equivocar tanto. Yo veo la práctica de un jugador y ya sé más o menos lo que puede rendir. Tiene que ser una fatalidad para que te equivoques.

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-El tema es que si no le va bien en los tres primeros partidos, le van a caer…

-¿Pero vos pensás que con esos jugadores va a andar tan mal? Es una oportunidad única la que tiene y hay que dejarlo. Aparte es un tipo muy ordenado y eso implica tener un equipo ordenado. Por ahí no vas a ver un equipo avasallante, pero tampoco lo van a avasallar. O quizás vas a ver un equipo que te va a las lastimar y después manejar la situación porque él jugó toda la vida igual. Pero quizás ahora estar en Boca le permite abrir caminos y puede probar con cualquier sistema y forma de jugar. Además, si llegó hasta donde llegó jugando así, con un 4-4-2 o un 4-4-1-1, ¿para qué lo va a cambiar? Van a tener que aceptar con sus formas.

-Experiencia tiene.

-Creo que el técnico que viene del Ascenso tiene un plus: vivió todo. Y yo veo a muchos técnicos que no vivieron nada y aparecen dirigiendo de un día para el otro…

-¿El caso de Lionel Scaloni cuenta?

-Mirá, yo creo que a Scaloni primero le hubiera dado un año más dirigiendo a la Sub 20. Que se empape, porque no es lo mismo largarte en dos amistosos con México… Aparte tenés que convivir con jugadores de renombre, y a los que para darles una indicación y que te escuchen tenés que tener tacto. No es fácil. Porque en ganador somos todos buenos, eh, pero el buen DT se ve en perdedor. Si vos te fijás y preguntás, 9 de cada 10 técnicos no están de acuerdo con que hayan elegido a Scaloni. No lo van a decir porque todos tienen miedo…

-¿Pero no pensás que cayó bien en los jugadores?

-Ojalá que la rompa toda, por supuesto, pero lo que yo creo es que todo debe tener su proceso. Está bien, ahora te sacó del quilombo pero no busques otra vez el lío. Porque si te sale mal de nuevo, te van a matar.

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-¿No hay un proyecto en la Selección?

-En la Argentina no existen los proyectos.

-¿Pero la renovación que se vio no es algo positivo?

-Sí, me parece bien. Y quiero creer que la refundación la hizo él… Necesitamos un recambio generacional y después mecharle dos o tres grandes… Necesitás a Messi y a tres más de los de antes, eso seguro.

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-¿A Messi vos lo ponés?

-(Piensa). Después de armar la Selección, sí. Ahora no, dejo que descanse. Yo ahora haría partidos amistosos contra equipos fuertes, no un Guatemala, porque esos no son parámetro. Y ahí veo quiénes están de verdad para la Selección. Y una vez que tenga todo armado, ahí recién lo llamo a Messi. El que esté mejor, juega. Por portación de nombre no puede jugar nadie más.

-¿Y si para vos no es Scaloni, quién debería ser el DT de la Selección?

-Simeone, me encanta. Vivió todo el proceso, sabe lo que es la Selección, se hizo en Europa… Yo lo veo el ideal y me gusta la energía que les transmite a los jugadores.

-Pero el hecho de que nunca se proponga, ¿no es raro?

-Es raro, sí. Es raro… Para mí, el motivo debe tenerlo pero no lo querrá decir. De lo contrario, no lo entiendo. Para mí es el ideal para este momento, no apostaría por otro que no sea Simeone.

-Se empezó a hablar mucho de Gallardo, ¿qué te parece?

-Si no se da lo del Cholo, yo creo que el Muñeco está en un momento brillante, le sale todo. Vos tenés que aprovechar el momento del técnico también. Pone a Quintero y saca a Pratto, y todos dijimos: “Cómo va a hacer ese cambio”. Y el tipo termina definiendo el partido contra Independiente… Convengamos que todo le sale bien.

-Adherís al pensamiento del presidente de la Nación cuando dijo el “culón de Gallardo”…

-(Risas) Mirá, el técnico si no tiene culo no puede dirigir, ya te lo digo. Un técnico sin culo no puede dirigir. El momento de suerte tuyo lo tienen que aprovechar los dirigentes. Obviamente que tenés que saber de fútbol, pero también necesitás de suerte.

-¿A Sampaoli le faltó suerte en Rusia?

-A Sampaoli le faltó de todo. Le faltó el roce con el jugador argentino, por eso tuvo los cortocircuitos que tuvo. El jugador argentino es jodidísimo: tenés que explicarle todo, estarle encima en todo y adaptarte a los tiempos de ellos. Y cada vez se hace más complicado. No es fácil.

Punta del Este (enviado especial).