‘Your Name’ fue un milagro de película. La cinta dirigida por Makoto Shinkai podía haberse desequilibrado por mil sitios diferentes, pero al final es uno de esos raros casos en los que uno tiene que definir lo que aparece ante sus ojos como esa esquiva magia cinematográfica a la que muchos aspiran y solamente unos pocos consiguen.

Shinkai ya tenía un buen puñado de largometrajes en su haber, pero fue ‘Your Name’ la que realmente le dio a conocer a un público masivo que ahora esperaba que su nuevo trabajo igualase o incluso superase al anterior. Además, ‘El tiempo contigo’ utiliza ingredientes similares, pero la mezcla dista mucho de estar al mismo nivel que su predecesora, pero que la decepción inicial no nos impida ver sus virtudes, que las tiene.

Por debajo de ‘Your Name’

En ‘El tiempo contigo’ se vuelve a jugar con la idea de un romance entre dos jóvenes desconocidos hasta entonces, pero aquí el elemento de ciencia-ficción adquiere un cariz mitológico que diluye parcialmente lo que debería ser una historia de amor arrebatadora. Durante la primera mitad de la película vemos cómo los caminos de Hodaka e Hina se cruzan hasta que llegamos a la gran revelación de que ella tiene la capacidad de alterar el tiempo.

Es ahí cuando ‘El tiempo contigo’ debería haber incidido en los progresos de la relación entre ambos, pero en lugar de eso apuesta por una simpática subtrama en la que ella decide alquilar sus servicios para hacer felices a aquellos que quieren que aparezca el sol, ni que sea por unos minutos. Esa decisión da pie a unos momentos divertidos que funcionan muy bien como pequeña isla narrativa pero también acaba jugando en contra de los verdaderos intereses de la película.

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Ya en ‘Your Name’ había varias escenas que habían pensar en un anime de corte juvenil más ligero, pero estaban en su práctica totalidad durante la primera media hora de película para conseguir la empatía del espectador con los dos protagonistas antes de empezar a desvelar sus cartas e ir seduciéndonos hasta llevarnos al borde de las lágrimas. Ahí Shinkai conseguía un equilibrio perfecto entre forma y fondo, ya que visualmente era deslumbrante y contaba con algunos momentos que ya ocupan un lugar privilegiado en la historia del cine.

Belleza visual con problemas narrativos

Para ‘El tiempo contigo’ ha vuelto a apostar por un acabado visual que no desmerece en nada al de ‘Your Name’, sabiendo cuándo ha de potenciar el toque más realista de la película, ese que le permite dar un toque extra de personalidad a sus cintas, y cuándo toca dejarse llevar por el aspecto más fantástico de la función a modo de refuerzo de lo que nos está contando. La pega es que no cuenta con el apoyo idóneo para que la historia de amor entre Hodaka e Hina luzca todo lo deseado.

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Por ello, ‘El tiempo contigo’ va empezando a mostrar sus debilidades a medida que avanzan los minutos, alcanzando su punto álgido en un tramo final donde el drama pasa a primer plano, ya que esa intensidad emocional que muestra Hodaka no se siente como algo natural. Es cierto que cada uno alcanza la madurez de una forma distinta, pero el hecho de que se precipiten los hechos tiene un efecto narrativo negativo que creo que se debe en parte a la forma de abordar los personajes hasta entonces.

Y es que Hodaka es el auténtico protagonista de la función, un hecho que no tiene de por si nada negativo, ya que su llegada a un Tokyo hostil para sus intereses está bien ejecutada, permitiéndonos conocer su estado mental en paralelo a ir empezando a conocer al resto de personajes. Donde la cosa falla es a la hora de profundizar en Hina, ya que nunca llegamos a conocerla realmente y uno se queda con ganas de más, no necesariamente sobre los orígenes de sus poderes, sino de la forma que tiene que lidiar con esa situación anómala.

No es una situación que llegue a resultar frustrante, pero en ‘Your Name’ era algo que estaba mucho mejor solucionado y que ayudaba a llevar al espectador al borde de su butaca cuando el juego con los diferentes espacios temporales pasaba a primer plano. Aquí vemos la magia en imágenes pero nunca terminamos de sentirla.

En resumidas cuentas

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‘El tiempo contigo’ es una propuesta estimable que, por desgracia, va de más a menos cuando debería suceder justo lo contrario. Visualmente no tiene nada que envidiar a ‘Your Name’, pero le falta el fondo necesaria para sacarle realmente todo el partido a una historia de amor en la línea de las obras anteriores de Shinkai.